El apego es algo que incluye la implicación emocional. Lo hago porque necesito de ti, soy un ser emocional y social con la necesidad de compartir lo que soy y de nutrirme de lo que tu esencia.
Reconozco que soy dependiente, me implico emocionalmente, a veces demasiado. Hace años ponía muchas barreras, quería protegerme hasta los talones y paso al extremo de necesitar a un otro, apegándome.
Después de una larga reflexión y mirar ahí, llego a sentir miedo, porque la pérdida duele. Siento que pierdo, por mi temor al abandono.
Soy consciente de dar un giro a todo y entrar en el desapego, darme cuenta que ese apego, no es para siempre. Tengo el pensamiento de empezar a no apegarse y aprender a desapegarme. Soltar, dejarlo pasar, saber despedirme con gratitud.
Apegarme a otra persona, a otra relación o a otra situación, incluso a otra cosa, vuelvo a perder. Y me va a doler, eso es inevitable.
Ahora me toca hacerme cargo de algo que tanto me molesta, el ser dependiente y siento la necesidad de empezar a implicarme todo lo que me permita mi alma, sintiendo el proceso en el que me encuentro. Quiero hacerlo, tendré mis resistencias. Mucho tiempo en la zona de confort, el cambio asusta y voy a dar las gracias y a dejarlo ir.
Vete de mi vida, apego, codependencia. Necesito ser libre. No ir detrás de nadie. Que me busquen quien quiera estar a mi lado y me importe y sea una relación sana.
La muerte es el ejercicio más impresionante de desapego, siendo el último . Voy a entrenarme para ello, dejando la vida soltaré lo más importante que conozco, desde el amor y la paz. Para ello me queda una vida por delante
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